Queramos admitirlo o no, el COVID se transmite por el aire

Desde muchos organismos oficiales nos han trasladado que se controla la infección con distancia de seguridad y correcta higiene. Durante mucho tiempo nos han insistido que, lavándonos las manos y manteniendo una distancia de seguridad de dos metros, estábamos protegidos. Cada vez está más claro que no es suficiente, sobre todo en espacios cerrados.

El nuevo coronavirus permanece suspendido en el aire dentro de los aerosoles durante mucho tiempo (de minutos a horas) y puede viajar por el aire y provocar contagios.

Desde julio pasado expertos nos vienen avisando de que la ruta de transmisión aérea era muy relevante. Numerosos estudios avalan de que puede ser la principal vía de contagio.

Creíamos que sólo estornudando o tosiendo lanzábamos las gotas de Flügge, que no alcanzan más de 2 metros sin caer al suelo, pero también hablando se emiten, por eso hemos asumido erróneamente que dos metros es la distancia de seguridad. A esta distancia el virus “no nos llega” y efectivamente, no llegan los de 5 micras, pero sí otros de diámetro inferior se quedan flotando en el aire.

Durante el invierno las estancias están menos ventiladas y por tanto la concentración de COVID es mayor. Durante meses la OMS no ha considerado que ese podría ser un mecanismo de transmisión relevante y su capacidad de maniobra es lenta. En este momento, debemos fiarnos de la ciencia.

Un grupo de más de doscientos epidemiólogos, médicos, químicos e ingenieros alertaron en junio en una publicación. Se publicó una carta dirigida a las autoridades sanitarias mundiales. Los investigadores y expertos indicaban que la transmisión aérea podía ser mucho más importante de lo que se consideraba. Eran necesarias y urgentes medidas, con la tecnología y las recomendaciones actualizadas.

Sólo si respiramos el aire a través de algún tipo de filtrado, tanto del que habla como del resto, podemos minimizar riesgos. También la ventilación adecuada de las estancias, si bien en invierno la ventilación se complica existen muchos sistemas que pueden ayudar.

El virus se acumula en microgotas suspendidas en el aire. En lugares poco ventilados, diversos estudios confirman que pueden flotar hasta 3 horas, por lo tanto la distancia no es suficiente, incluso usando mascarillas ya que en algún momento de esas 3 horas retiraremos las mascarillas para comer o beber y respiraremos el aire infectado.

Suspenso a los colegios en ventilación. La calidad del aire es la asignatura pendiente.

Un estudio de la Universidad de Burgos y la Plataforma Edificación Passivhaus detecta muchas carencias de confort, calidad y ventilación en las aulas.

Juan Manuel Manso, doctor y profesor en la UBU que ha dirigido el estudio señala que es necesario tomar medidas para mejorar estos aspectos que mejorarán la salud de nuestros hijos y sus resultados académicos.

El epidemiólogo y pediatra, Quique Bassat, indicó que ventilar de manera manual las aulas, que es lo que ahora establece el protocolo higiénico-sanitario aprobado por el Gobierno, es “solo una solución de urgencia” que permite salvar el problema, pero no es algo que se pueda hacer siempre ya que cuando llegue el frío este tipo de ventilación no es viable.

Según Pedro Mariñelarena, vicepresidente de la Plataforma de Edificación Passivhaus, El ambiente ideal en las aulas debería estar entre 20-22ºC y una humedad relativa de entre 40 y 60. Estas condiciones sólo se cumplen en torno a un 68% del tiempo que pasan los estudiantes en las aulas.

Además de a la salud de los estudiantes, una mala ventilación con excesiva concentración de CO2 (a partir de 800 ppm), influye en el rendimiento, aumentando el cansancio, dolores de cabeza, apatía y falta de concentración, factores que se incrementan en los niños debido a su metabolismo. El estudio afirma que apenas el 32% del tiempo las aulas tienen unas condiciones de CO2 adecuadas.

Cruzando los datos de temperatura, humedad y concentración de CO2, el estudio concluye que sólo se dan las condiciones adecuadas en torno al 16% del tiempo de estancia en el colegio, es decir, menos de una hora de la jornada lectiva diaria.

Se hace necesaria una ventilación mecánica de doble flujo que garantice el mantenimiento de las condiciones de confort óptimas antes indicadas y una mayor protección frente al COVID19 y su transmisión aérea.

La Comunidad científica cree que se ha subestimado la transmisión de coronavirus a través de aerosoles o partículas suspendidas en el aire

Un grupo de más de 200 científicos procedentes de diversas disciplinas advertía en una carta a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que tenía que tomar más en cuenta la posibilidad de transmisión del coronavirus por el aire.

Indican que hay un potencial significativo de exposición a la inhalación del virus en microgotas a media distancia, llegando a varios metros o dentro de una habitación, y que es una explicación muy plausible para entender los contagios masivos y nuevos brotes que se están produciendo actualmente.

Jordi Sunyer, jefe del programa de Salud Infantil de Instituto de Salud Global (ISGlobal) de Barcelona y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Pompeu Fabra es uno de los firmantes de la carta y tiene claro que “dar el peso debido al contagio por aerosoles es un reto” y que en espacios interiores mantener la distancia no es suficiente.

¿Cómo viaja el coronavirus en el aire?

Hasta el momento, la principal vía de contagio del nuevo coronavirus es la exhalación de partículas contaminadas por parte de una persona infectada al toser, estornudar, gritar o reírse, pero también a través de una conversación usual.

Estas partículas se quedan flotando en el aire formando minúsculas nubes de gotitas (aerosoles) que, en espacios interiores, están a merced de corrientes y movimientos de aire que pueden desplazarlas a varios metros de distancia.

¿Cuánto tiempo puede estar el coronavirus en el aire?

Recientes estudios aseguran que estas nubes de partículas, que son más pequeñas que 5 micrómetros (0,005 milímetros), pueden permanecer en el aire desde «sólo» unos minutos hasta varias horas, precipitando y depositándose finalmente en las superficies de objetos, materiales y personas.

¿Son suficientes las medidas de distanciamiento?

En entornos cerrados donde la circulación de aire es menor, la concentración de partículas no se dispersa y por tanto el distanciamiento no es tan eficaz como en entornos abiertos, si bien es imprescindible puede no ser suficiente.

«A este virus le gusta mucho que la gente esté en un espacio cerrado durante períodos prolongados de contacto cara a cara», explica William Schaffner, profesor de medicina preventiva de la Universidad de Vanderbilt (Tennessee, Estados Unidos)

¿Qué puedo hacer para minimizar los riesgos de contagio por el aire?

Un sistema adecuado de climatización e higienización del aire puede reducir mucho la capacidad de contagio e infección del virus en espacios interiores sin menoscabar el bienestar de las personas que ocupan los espacios.

Sistemas como la fotocatálisis o la ionización han demostrado una eficacia superior al 99%, sin perjuicios para los seres humanos con una amplia implantación en otros ámbitos y con una inversión muy ajustada.

Más información sobre sistemas de higienización de aire aquí

Entrevista a Beatriz Rojo Gonzalez directora del CENTRO GERONTOLÓGICO DE BURGOS

Beatriz Rojo González, directora del CENTRO GERONTOLÓGICO desde el año 2005, cuenta con una experiencia de 16 años de dedicación al sector de residencias de mayores y formación especializada en dirección de centros de servicios sociales.

El Centro Gerontológico de Burgos, sito en Burgos capital, junto a la zona monumental del Monasterio de las Huelgas, cuenta en la actualidad con 93 plazas residenciales para la atención de personas válidas y dependientes. Un gran equipo de profesionales y de gran calidad humana, se esfuerzan diariamente en trabajar por y en beneficio de las personas a las que cuidan.

Teniendo en cuenta todos los acontecimientos que se han producido desde la aparición del Covid19 y el estado de alarma ¿Cómo habéis vivido este tiempo en la residencia? ¿en qué ámbitos de la actividad diarios ha afectado más?

Como podrás imaginar, el día que empieza esta amenaza para la salud de cualquiera de nosotros no pasaba por nuestra mente el nivel de gravedad que más tarde, en cuestión de horas, días, se asomó a los centros de mayores. Utilizo la palabra “asomar” porque la amenaza del COVID-19 sigue estando presente, pero por suerte y con un gran esfuerzo detrás de cada actuación y persona que trabaja aquí, podemos decir que somos un centro libre de COVID-19.

Se tomaron todo tipo de acciones preventivas frente a la exposición del Coronavirus, ante algo nuevo y desconocido, el modo de actuar siempre está supeditado a los resultados.

¿Cuáles han sido las mayores preocupaciones con las que habéis tenido que convivir? ¿y qué soluciones habéis podido poner en práctica para resolverlas?

La principal preocupación ha sido y será la vida de los residentes del centro, al igual que la salud de los trabajadores, situación que puede repercutir directamente en ellos.

Se comenzaron a crear protocolos de actuación en diferentes campos, uno de los más importantes y fundamentales, mantener los espacios limpios y con la garantía de desinfección. Nuevas contrataciones de personal para hacer frente a una limpieza más exhaustiva, productos específicos formulados para desinfección y, por supuesto, EPIS a trabajadores y a residentes si así se recomendaba.

Dicho así, parece sencillo ser poseedor de todas estas medidas, pero en plena pandemia ha sido todo confuso, ideas contrariadas desde diferentes organismos, mucha dificultad o imposibilidad de realizar compras de material, cualquier medida de seguridad que llegaba a tus oídos, por medios telemáticos … se tomaban decisiones inmediatas, no se podía aplazar nada.

Más allá de estas primeras medidas básicas ¿qué os ha llevado a querer implementar mecanismos más ambiciosos de seguridad contra el contagio?

Anteriormente se han citado las primeras actuaciones de choque pero, en el presente, nuestro pensamiento ha cambiado en lo referente a la desinfección e higienización del aire en el centro a medio plazo. Las medidas que en un primer momento llegaron afanosamente como barrera al COVID-19 deben reforzarse. Debemos primar la seguridad y la salud del aire que respiramos, ahora han llegado sistemas de desinfección para quedarse, me explico, hay que buscar sistemas de calidad en la desinfección con garantías para la salud presente y futura. Sistemas que actúen ante todo tipo de virus tengan el nombre que tengan. Hoy la amenaza se llama COVID-19, pero mañana tenemos que estar prevenidos porque como hemos podido ver la amenaza epidemiológica es una realidad palpable con la que nos toca convivir.

Qué otras opciones manejabais para solventar la higienización del aire para combatir el contagio por vía aérea y porqué os decidisteis por la solución propuesta por Fricaltec

Son muchas las empresas que te ofrecen sistemas de desinfección, pero es fundamental, ahora más que nunca, la fiabilidad y solvencia de la empresa que te lo ofrece, aportando certificados de los equipos, origen, fabricación y eficacia.

Para nosotros FRICALTEC es una de esas empresas en las que sí podemos confiar para realizar una inversión, en este caso, inversión en salud y prevención. Tras un estudio de espacios más concurridos hemos adquirido unos equipos autónomos de higienización de aire que nos dan seguridad en nuestro trabajo, estando dispuestos a seguir adquiriendo nuevas soluciones que FRICALTEC nos pueda ir ofreciendo.

¿En la era Post-covid19 qué aspectos de las residencias de ancianos en el cuidado de personas mayores no volverán a ser iguales o qué aspectos han llegado para quedarse?

Es demasiado pronto para contestar a esta pregunta, estamos en plena batalla, pero las palabras prevención, control e incorporación de nuevos sistemas de desinfección son las piezas claves con las que seguir trabajando para dar nuestro mejor servicio. Necesitamos estar seguros de que al aire que respiramos es una aire limpio, sano y libre de peligros.